lunes, 7 de noviembre de 2016

Manifiesto COTEC: ‘Iberoamérica emprende desde la universidad’. @cotec_innova

Hoy traemos a este espacio el Manifiesto COTEC: ‘Iberoamérica emprende desde la universidad’

La Fundación Cotec para la innovación, en colaboración con RedEmprendia y con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana y el Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica, ha impulsado la redacción de este manifiesto con el objetivo de que los jóvenes emprendedores universitarios iberoamericanos tengan voz en los procesos


Manifesto

Nos manifestamos a favor de que el emprendimiento universitario tenga un rol protagonista en la construcción de una Iberoamérica más próspera y equitativa.
Reconocemos el privilegio que supone estar recibiendo una formación a la que muchos jóvenes iberoamericanos no han podido optar, y defendemos la importancia de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación superior, no sólo por su impacto en el desarrollo de nuestras economías, sino también por su contribución al fortalecimiento de la paz y la democracia en la región.
Entendemos que la educación, en todos los niveles, debe estar orientada a formar ciudadanos libres, antes que a cualquier otro fin. Por este motivo percibimos a la Universidad como una incubadora, no sólo de nuevas empresas, sino también de nuevos agentes de cambio, cohesión e igualdad social.
La universidad iberoamericana está llena de buenas ideas, de mentes brillantes e innovadoras; llena de jóvenes con energía y disposición para cambiar el mundo. Agradecemos ser escuchados hoy, pero queremos ser escuchados siempre. Ustedes son nuestros líderes y tienen la misión de dar ejemplo y ejercer su influencia para garantizar un futuro mejor a sus ciudadanos. Los jóvenes somos una parte esencial de ese futuro.
Hemos venido hoy aquí con la intención de exponer nuestras preocupaciones, pero también de ofrecernos como parte de la solución. Por ello pedimos una mayor participación de los jóvenes en las instituciones: queremos integrar nuestra voz y nuestras propuestas en la reflexión política, queremos ser protagonistas activos, catalizadores de los cambios que están por llegar.
Apostamos por un emprendimiento inclusivo, sostenible y social, un emprendimiento en equipo, alejado de los modelos individualistas y egocéntricos del pasado. El viejo estereotipo del emprendedor solitario en contra de las adversidades del mundo ha dejado de ser válido. El emprendimiento en el siglo XXI se hace en equipos multidisciplinarios, multiculturales e intergeneracionales. La construcción de Iberoamérica es un trabajo en red, y al mismo tiempo es un trabajo en cadena y entre generaciones. Hemos heredado grandes retos de nuestros padres y nuestra misión, además de nuestra motivación, es intentar resolverlos, para dejar un mundo mejor a nuestros hijos. Entendemos que lo que hacemos hoy tiene que acercarnos a donde queremos llegar mañana.
Reivindicamos el trabajo de los jóvenes científicos y tecnólogos iberoamericanos. Y demandamos la puesta en marcha de políticas públicas que acerquen el conocimiento de las universidades a los sectores e industrias más tradicionales, en especial a las pequeñas empresas. Creemos que son necesarias políticas de financiación adecuadas que faciliten la creación y el crecimiento de empresas innovadoras, responsables y respetuosas con el medio ambiente. Apostamos igualmente por incorporar la cultura de emprendimiento al sector público: queremos un Estado emprendedor e innovador.
Cuestionamos la idea de enmarcar el espíritu emprendedor como una asignatura más. El emprendimiento es una actitud, y por eso sugerimos que sea considerado un eje transversal en la formación del individuo a lo largo de la vida, empezando desde la escuela primaria.
Cuestionamos igualmente aquellas políticas que se limiten a importar patrones de emprendimiento diseñados en otros lugares, sin tener en cuenta nuestra realidad social y cultural. Hemos de aprender de otras experiencias pero necesitamos construir nuestros propios modelos, de forma que respeten nuestra idiosincrasia, nuestras raíces culturales, y que estén alineados con el beneficio social, además del personal.
Del mismo modo, entendemos el valor de la ciencia que se produce globalmente, pero alertamos sobre los riesgos de una excesiva dependencia tecnológica respecto a otras regiones del mundo. Iberoamérica no sólo debe aprovechar las oportunidades que ofrece el conocimiento que generan otros, sino que también puede aportar sus propias soluciones a cuestiones como la contaminación, el cambio climático, la salud o el modelo energético, que siendo importantes en nuestra región, son problemas compartidos por toda la humanidad.
Además de trabajar unidos en torno a estos retos globales, enfrentamos desafíos que impactan de un modo particular en nuestra región: la lucha contra la corrupción, las desigualdades, la violencia, la guerra, la pobreza, el respeto hacia la diversidad cultural, religiosa o política, son cuestiones prioritarias en nuestra agenda común. Y todas ellas pueden también tener una respuesta desde el emprendimiento universitario.
En este sentido, es urgente tender puentes que garanticen la circulación del talento y del conocimiento en nuestra región, mediante programas de intercambio, becas, visados y cualquier otra política que nos ayude a construir una verdadera comunidad iberoamericana de emprendedores universitarios. Instamos a las universidades de la región a que se alíen para reforzar su misión emprendedora: las alianzas de hoy serán las redes de mañana.
Hemos de tener en cuenta que estas redes se establecen en un mundo profundamente conectado, al que no debemos estar ajenos. El acceso a internet y la digitalización de Iberoamérica son elementos clave para favorecer la difusión del conocimiento más allá de la universidad y facilitar el intercambio de ideas entre la universidad y su entorno. Este proceso debe tener lugar desde los principios de la inclusión digital, garantizando el acceso a todos los ciudadanos, y apostando por la tecnología como una herramienta clave en la educación, en particular en el medio rural.
Y si hablamos de inclusión, no podemos olvidar a las mujeres. Queremos alzar hoy la voz no sólo en nombre de las jóvenes emprendedoras universitarias de Iberoamérica, sino también en nombre de todas las mujeres iberoamericanas, y sobre todo, de aquellas cuya voz no se escucha, las que han sido oprimidas y maltratadas por el hecho de ser mujeres. Aquellas mujeres a las que se les ha negado un puesto, teniendo las mismas o mejores aptitudes que un hombre. Aquellas mujeres que han tenido que superar los mayores obstáculos para ser líderes políticas y sociales. Sin igualdad de género no hay desarrollo, democracia ni paz.
Sabemos que somos la voz de una minoría entre minorías (somos jóvenes, somos universitarios, somos emprendedores), si bien conformamos una minoría con un gran potencial para mejorar Iberoamérica. No queremos ser víctimas de los estereotipos vinculados a la juventud, que nos disfrazan como faltos de conocimiento y experiencia. Tenemos un compromiso de servicio, un compromiso de cambio, que estamos dispuestos a comenzar por nosotros mismos y extender por nuestros países.
Nuestros abuelos no tenían las herramientas necesarias para hacer este cambio. Nuestros padres no disponían del tiempo para hacerlo. Nosotros tenemos las herramientas y el tiempo, además de la energía y el compromiso para impulsarlo. Somos la primera generación que tiene en sus manos el poder para salvar al Planeta, y tal vez la última generación que tendrá la oportunidad de hacerlo. No venimos a pedir una vida más fácil, venimos a pedir apoyo para enfrentarnos al tiempo difícil que nos ha tocado vivir. Iberoamérica puede contar con nosotros. Nosotros contamos con ustedes.
(leer más...) Fuente: [ OEI ]

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