viernes, 19 de febrero de 2016

TE-o-Ría de andaluCIA XXI. La Guillotina eléctrica China en "El Sol" (I) : Digitized Student Development, Social Media, and Identity. by @PaulGordonBrown . ...UE ...Ortega y ...


"Andalucía es una nación que necesita de poder político y de soberanía para definir su propio modelo de desarrollo y defenderse de las agresiones crecientes del imperialismo económico"

Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda.

"Algún día
Andalucía será nuestra,
como nuestra es
y ya nada importará
el ahora y el después"

Pedro Garfias

Hoy traemos a este espacio esta slideshare, de nuestro amigo digital +Paul Brown  ... ya hemos traido varias...  hoy hablando de identidad digital lo que me ha recordado, en la situación actual de este pais ... la identidad de Andalucía ... cuando la aparente búsqueda de la identidad se autolimita al "yoyo" ... ese yoyoismo al que nos conduce una "epistemología" del sálvese quien pueda  y de líderes de cartón piedra y píxeles, ... recordé,  leyendo la slide de Paul Brown ... el "secesionismo de Catalunya", el que venga aquí sólo para la parte de educación con leer la slide que encabeza el artículo, pues ya va aviao, sino, continúe .... y como Andalucía, comprada por dicho secesionismo vía "La Caixa", como en los 30 lo fué por el estraperlo de MArch y vendida una y otra vez, por la república, y por los 40 años de Franco y los 37 años de sus sucesores falangstERIALes ... y algunas cosas más recordé.... por ejemplo:

Recuerdan este anuncio de Cruzcampo ? ... hoy Cruzcampo vendida a una multinacional ... Andalucia no es donde termina Europa... es donde empieza ...modos de ver la identidad hoy que Abengoa .. la única andaluza en el IBEX35 ... ha muerto, o está agonizante ...



Esto es Publicidad, el lugar donde se conforman hoy las identidades individuales y sociales ... somos guays , pa que queremos más ... si por tener hasta TENEMOS BASES AMERICANAS ... E INGLESAS Y ESPAÑOLAS ... Y no vaya a ser que un día nos de por despertar de la siesta que el estrecho , la unión del mediterráneo y el atlántico , el udo gordinao de una de las culturas universales  ...todos recordareis el anuncio, fue un HIT , ... pero...

Pocos, sin embargo, creo que recordaran, ni tan siquiera hayan oido hablar,  del artículo de Ortega y Gasset publicado en "El Sol" ese periódico que apoyó  la modernización de la españa de los 20-30 (1917-1939) ... a quien le puede importar lo que un "filósofo"español -más bien, un pensador-  como Ortega y Gasset pudiera escribir en un periódico que no importa, es eso , acaso, identidad? ... digiTAL y TAL ... así pues les dejamos la reproducción íntegra del artículo, sobre todo hoy, que andamos leyendo , básicamente basura, en lo que hoy llaman "prensa" .. y que no es más que un lugar de amarillismo de pago de empresas y oligarquías y lobbys .... Bueno ahí les dejamos el artículo, quizá un día retornemos a el, de momento sólo dejo algunas negritas (todas las del texto son mías no del original) para apuntar algunos detalles,  ... sólo la primera frase pega en "tol tiesto": "Durante todo el siglo XIX, España ha vivido sometida a la influencia hegemóni­ca de Andalucía." , me interesa también sobre manera, el paralelismo que Ortega en 1932 ya hace con China -hoy, y mañana será quizá el nuevo centro neurálgico politico, economico y cultural mundial-  ... también me interesa, como la utilización de la cultura andaluza para REPRESENTAR falsARIAmente la identidad española para su imposición al resto de España, ...haciendo el más profundo daño , sobre todo, a la propia cultura andaluza , llevándole a a la impostura y la falsación de sí misma ...ya en 1930 ridícula, hoy , como podríamos llamarla, de opereta bufa o esperpento guillotinesco puertasolesco valle inclaniano .. la guillotina en "El sol" :


 
Ahí se los dejo:
Teoría de Andalucía

José Ortega Gasset.  El SOL , 4-4-1932

Preludio

Durante todo el siglo XIX, España ha vivido sometida a la influencia hegemóni­ca de Andalucía. Empieza aquella centu­ria con las Cortes de Cádiz; termina con el asesinato de Cánovas del Castillo, malagueño, y la exaltación de Silvela, no me­nos malagueño. Las ideas dominantes son de acento andaluz. Se pinta Andalu­cía -un terrado, unos tiestos, cielo azul. Se lee a los escritores meridionales. Se habla a toda hora de la "tierra de María Santísima". El ladrón de Sierra Morena y el contrabandista son héroes nacionales. Es­paña entera siente justificada su existencia por el honor de incluir en sus flancos el trozo andaluz del planeta. Hacia 1900, como tantas otras cosas, cambia ésta. El Norte se incorpora. Comienza el predo­minio de los catalanes, vascongados, astu­res. Enmudecen las letras y las artes del Sur Mengua el poder político de persona­jes andaluces. El sombrero de catite y el pavero ceden a la boina. Se construyen ca­sitas vascas por todas partes. El español se enorgullece de Barcelona, de Bilbao y de San Sebastián. Se habla del hierro viz­caíno, de las Ramblas y del carbón astur.

Son curiosas estas pendulaciones del centro de gravedad español entre su mi­tad alta y su mitad baja, y resultaría in­teresante perseguir hacia atrás la histo­ria de esa ritmo oscilatorio, averiguando si existe alguna periodicidad que permita articular toda nuestra historia en épocas norteñas y épocas andaluzas.

Lo cierto es que en este momento puede advertir el perspicaz un comienzo de depresión en el Norte peninsular ¿Es que siente menos bríos, menos fe en sí mismo, en sus virtudes peculiares, en su estilo de vida, en su capacidad? O ¿es, simplemen­te, que la totalidad España ha llegado a saturarse de influencia septentrional? Probablemente se trata de lo uno y lo otro. Yo no sé qué experiencia imprecisa, pero fuerte, me hace sospechar que la pu­janza de cada individuo y cada colectivi­dad no es una cantidad absoluta que dependa sólo de ellos, sino una función de la pujanza existente en los demás. Según es­to, puede un pueblo decaer no por defecto o insuficiencia propios, sino, simplemente: por el hecho de ascender otros pueblo próximos. (...) Es ahora evidente que, en el orden económico, la relativa mengua de Cataluña, Vasconia y Asturias coincide con el crecimiento de la riqueza andaluza. (...)Claro es que este retorno a lo andaluz -si aconteciera- implicará una visión de Andalucía completamente distinta de la que tuvieron nuestros padres y abuelos. No hay probabilidad de que nos vuelva a conmover el cante hondo, ni el. contraban­dista, ni la presunta alegría del andaluz, Toda esta quincalla meridional nos enoja y fastidia.
Lo admirable, lo misterioso, lo profundo de Andalucía está más allá de esa farsa multicolor que sus habitantes ponen ante los ojos de los turistas. Porque es de ad­vertir que el andaluz, a diferencia del cas­tellano y del vasco, se complace en darse como espectáculo a los extraños, hasta el punto de que en una ciudad tan impor­tante como Sevilla, tiene el viajero la sos­pecha de que los vecinos han aceptado el papel de comparsas y colaboran en la re­presentación de un magnífico ballet anunciado en los carteles con el título "Sevilla". Esta propensión de los andalu­ces a representarse y ser mimos de sí mis­mos revela un sorprendente narcisismo colectivo. (...) Uno de los datos imprescin­dibles para entender el alma andaluza es el de su vejez. No se olvide. Es, por ventu­ra, el pueblo más viejo del Mediterráneo -más viejo que griegos y romanos. Indicios que acumulan nos hacen entrever que an­tes de soplar el viento de los influjos his­tóricos desde Egipto y, en general, desde el Mediterráneo oriental hacia el occiden­tal, había reinado una sazón de ráfagas opuestas. Una corriente de cultura, la más antigua de que se tiene noticia, par­tió de nuestras costas y, resbalando sobre el frontal de Libia, salpicó los senos de oriente. 

Cuando veáis el gesto frívolo, casi feme­nil, del andaluz, tened en cuenta que repercute casi idéntico en muchos miles de años; por tanto, que esa tenue gracilidad ha sido invulnerable al embate terrible de las centurias y a la convulsión de las ca­tástrofes. Mirado así, el gestecito del sevi­llano se convierte en un signo misterioso y tremendo, que pone escalofríos en la medula. Una impresión parecida a la que produce la sonrisa enigmática del chino -¡rara coincidencia!-, el otro pueblo vertus­tísimo apostado desde siempre en el opuesto extremo del macizo eurasiático. 
No perturbe demasiado al lector esta súbita aparición de China en el preludio de un ensayo sobre Andalucía. Si es andaluz, detenga un momento su irritación y concédame algún margen para justificar el paralelo.(...)

Andalucía, que no ha mostrado nunca pujos ni petulancias de particularismo; que no ha pretendido nunca ser un Esta­do aparte, es, de todas las regiones espa­ñolas, la que posee una cultura más radi­calmente suya. Entendamos por cultura lo que es más discreto; un Sistema de ac­titudes ante la vida que tenga sentido, co­herencia, eficacia. La vida es primera­mente un conjunto de problemas esenciales a que el hombre responde con un conjunto de soluciones: la cultura (...)

Y es curioso advertir que cada cultura positiva consigue resolver cierto número de cuestiones vitales mediante el previo abandono y renuncia a resolver las restantes. De suerte, que del defecto ha hecho una virtud, y si ha logrado algo o mucho ha sido por aceptar alegremente su carácter fragmentario. Ya veremos cómo la cultura andaluza vive de una heroica amputación ; precisamente de amputar todo lo heroico de la vida -otro rasgo esencial en que coincide con la China.

Una y otra tienen una raíz común, que en este caso es menos metafórica, porque, como las auténticas raíces, se hinca en el campo. (...) Esta contraposición dibuja con laguna claridad el sentido positivo y creador que doy al término cuando de la andaluza digo que es una cultura campesina, es decir, agraria. No es peculiar de ésta que el hombre cultive el campo, sino que de la agricultura hace principio e inspiración para el cultivo del hombre.

Al revés que en Castilla, en Andalucía se ha despreciado siempre al guerrero y se ha estimado sobre todo al villano, al manant, al señor del cortijo. Exactamente como en China, donde, a lo largo de miles de años, el militar, por el mero hecho de serlo, era considerado como un hombre de segunda clase. Mientras en Occidente fue la espada de Emperador símbolo supremo del Estado, en China la nación se sintió resumida en el pacífico abanico de su Emperador.

Consecuencia de este desdén a la guerra es que Andalucía haya intervenido tan poco en la Historia cruenta del mundo. El hecho es tan radical, tan continuado, que de puro evidente no se ha subrayado nunca. ¿Qué papel ha sido el de Andalucía en este orden de la historia? El mismo de China. Cada trescientos o cuatrocientos años invaden la China las hordas guerreras de las crudas estepas asiáticas. Caen feroces cobre el pueblo de los Cien Nombres, que apenas o nada resiste. Los chinos se han dejado conquistar por todo el que ha querido. Al ataque brutal oponen su blandura; su táctica es la táctica del colchón: ceder. Tanto, que el feroz invasor no encuentra fuerza donde apoyar su ímpetu y cae por sí mismo en el colchón -en la deliciosa blandura de la vida china. el resultado es que, a las dos o tres generaciones, el violento manchú o mongol queda absorbido por la vieja y refinada y suavísima manera del chino, tira la espada y empuña el abanico.

Parejamente, Andalucía ha caído en poder de todos los violentos mediterráneos, y siempre en veinticuatro horas, por decirlo así, sin ensayar siquiera la resistencia. Su táctica fue ceder y ser blanda. De este modo acabó siempre por embriagar con su delicia el áspero ímpetu del invasor. El olivo bético es símbolo de la paz como norma y principio de cultura.
  (...)


Por último también recordé "la venta de los gatos" que ayer se celebraba, sin ningún fasto el nacimiento de Gustavo Adolfo Bécquer ... un poeta Sevillano muy querido en sevilla ... que no tiene, por cierto un museo , aún, en Sevilla  , ....  será porque dicen que era un radical y republicano ... y que junto a su hermano Valeriano Bécquer ... editaron el famoso álbum de crítico  a los borbones ... 

Los Borbones en pelota es el título de un álbum de láminas satíricas del siglo XIX, se agrupaban en unas 89 escenas, pintadas a la acuarela, muchas procaces y hasta pornográficas, donde se caricaturiza a personajes públicos de finales del reinado de Isabel II, sobre todo de la casa real. Se las acompaña de agudos textos alusivos, a veces poéticos. No fueron publicadas hasta 1991 con estudios de Robert Pageard, Lee Fontanella y María Dolores Cabra Loredo.
(leer más...) Fuente: [ varias]

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