jueves, 25 de junio de 2015

CERTIUNI . Plataforma de Certificación Universitaria


El que todos tengan iguales oportunidades de educarse es una meta deseable y factible, pero identificar con ello la escolaridad obligatoria es confundir la salvación con la iglesia. La escuela ha llegado a ser la religión del proletariado modernizado, y hace promesas huecas a los pobres de la era tecnología. La nación-estado la ha adoptado, reclutando a todos los ciudadanos dentro de un currículum graduado que conduce a diplomas consecutivos no desemejantes a los rituales de iniciación y promociones hieráticas de antaño. El Estado moderno se ha arrogado el deber de hacer cumplir el juicio de sus educadores mediante vigilantes bien intencionados y cualificaciones exigidas para conseguir trabajos, de modo muy semejante al seguido por los reyes españoles que hicieron cumplir los juicios de sus teólogos mediante los conquistadores y la Inquisición.

Hace dos siglos los Estados Unidos dieron al mundo la pauta en un movimiento para privar de apoyo oficial el monopolio de una sola iglesia. Ahora necesitamos la separación constitucional respecto del monopolio de la escuela quitando de esa manera el apoyo oficial a un sistema que conjuga legalmente el prejuicio con la discriminación. El primer artículo de una Declaración de los Derechos del Hombre apropiada para una sociedad moderna, humanista, concordaría con la Enmienda Primera de la Constitución de los EU: "El Estado no dictará ley alguna respecto del establecimiento de la educación." No habrá ningún ritual obligatorio para todos. Para poner en vigencia esta separación entre Estado y escuela, necesitamos una ley que prohíba la discriminación en la contratación de personal, en las votaciones, o en la admisión a los centros de enseñanza fundada en la previa asistencia a algún plan de estudios. Esta garantía no excluiría pruebas de competencia para una función o cargo, pero eliminaría la absurda discriminación actual en favor de una persona que aprende una destreza determinada con el mayor de los gastos del erario público o -lo que es igualmente probable- ha podido obtener un diploma que no tiene relación con ninguna habilidad o trabajo útiles. Una separación constitucional del Estado y la escuela puede llegar a ser psicológicamente eficaz sólo si protege al ciudadano de la posibilidad de ser descalificado por cualquier aspecto de su carrera escolar.

Con la escolaridad no se fomenta ni el deber ni la justicia porque los educadores insisten en aunar la instrucción y la certificación. El aprendizaje y la asignación de funciones sociales se funden en la escolarización. Y no obstante, aprender significa adquirir una nueva habilidad o entendimiento, mientras la promoción depende de la opinión que otros se hayan formado. El aprender es con frecuencia el resultado de una instrucción, pero el ser elegido para una función o categoría en el mercado del trabajo depende cada vez más sólo del tiempo que se ha asistido a un centro de instrucción.
Ivan Illich. La sociedad desescolarizada.(1. ¿POR QUÉ DEBEMOS PRIVAR DE APOYO OFICIAL A LA ESCUELA? 
[imagen vía expokmasr]

Hoy traemos a este espacio a CertiUni de la CRUE, un proyecto de 2012, ahora que en Andalucía tenemos a dos Rectores que han pasado a Consejeros de la Junta de Andalucía a cargo de las Consejerías de Economía y Conocimiento Ramirez de Arellano Universidad de Sevilla y la de Educación Adelaida de la Calle de la Universidad de Málaga y ex presidenta de la CRUE ... aquí tenemos a otro ex rector ...en este caso de la Universidad de Huelva  :
¿Qué es CertiUni? 
CertiUni es un proyecto promovido por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) que permite a sus universidades ofrecer sistemas de acreditación en algunas de las competencias más demandadas en el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. 

El valor estratégico que para las universidades españolas representa la evaluación y acreditación de competencias de sus estudiantes, ha motivado la necesidad de realizar un estudio específico que ha concluido con la creación de la Plataforma de Certificación Universitaria (CertiUni) como modelo de gestión compartida, que permite optimizar los esfuerzos y recursos sin perder la identidad específica de cada universidad. 

CertiUni permite a las universidades utilizar un sistema común en la evaluación de algunas competencias, gracias a la aportación de procedimientos elaborados por las propias universidades con la colaboración de entidades expertas en cada uno de los campos evaluados. 

Certificaciones 

En el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior, la formación universitaria está orientada no ya sólo a la formación específica recibida en cada área de conocimiento, sino que va más allá y requiere del estudiante la acreditación de otras competencias más generales, competencias especialmente demandadas por el sector empresarial. 

El proyecto CertiUni de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), en colaboración con el Ministerio de Educación y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), pretende responder al reto que supone el Espacio Europeo de Educación Superior, impulsando la formación y la certificación de las competencias transversales. Es un paso más dentro del proceso de acercamiento de la universidad española a la sociedad y a la adaptación de los estudios universitarios a la realidad del mundo laboral. 

CertiUni ofrece la posibilidad de certificarse en diversas competencias transversales, por ser aspectos de la formación que afectan a todas las carreras y áreas de conocimiento. 

En concreto las áreas de competencia que se cubren bajo el proyecto CertiUni son las que se muestran a continuación. Encontrarás información más detallada accediendo a la competencia que te interese. 


Informática

INFORMÁTICA

Certificaciones oficiales de las principales multinacionales TIC
Idiomas

IDIOMAS

Acredita tus conocimientos y habilidades en el uso de un idioma
Competencias

COMPETENCIAS PERSONALES

Habilidades personales más demandadas por la empresa 
Patronato de la Fundación 


CertiUni es un proyecto promovido por la CRUE, que ha constituido para su gestión y desarrollo un Grupo de Trabajo presidido por D. Francisco José Martínez.

CRUE 

Presidente:
  • D. Francisco José Martínez.
Director:
  • D. Antonio José Redondo.
Miembros del Patronato:
  • D. Alfredo Albáizar Fernánadez.
  • D. José Alberto González-Ruiz Martínez.
  • D. Francisco Javier Calderón Beltrán.
  • D. Francisco José Martínez López.
  • D. Antonio de Juan Echávarri.
  • Dña. Teresa Sáenz-Díez Rojas.
  • D. Antonio José Redondo García.

                        


Este grupo de trabajo mantiene reuniones periódicas de coordinación para marcar las directrices del proyecto. 


  (leer más...) Fuente: [ certiUni CRUE]

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