sábado, 7 de noviembre de 2009

Twitter, Dorsey, Inconsciente colectivo, risa y democracia prudente. ¿debemos callar o gritar? (II)


"A un hombre puedes quitarle sus dioses, pero sólo para darle otros a cambio”. -- The Undiscovered Self

"Creo sencillamente que alguna parte del yo o del alma humana no está sujeta a las leyes del espacio y del tiempo".

“De una manera u otra somos partes de una sola mente que todo lo abarca, un único 'gran hombre(...)'” -- The Spiritual Problem of Modern Man, Collected Works 10: 175

Carl Jung



Hace unos días escribíamos ... el domingo 25 de octubre de 2009 España: Educación malgastada por la Generación X en el país del ladrillo. y el viernes 23 de octubre de 2009 ¿debemos callar o gritar? L’anarquia del silenci. John Cage i l’art experimental.

Y eso me ha recordado dos cuestiones, que son de las que va a ir el post de hoy, una de orden filosófico y otra de orden político ... en resumen de orden religioso, sagrado...

La primera es que gracias al excelente blog del profesor de psicología en el Recinto Universitario de Mayagüez Mario Núñez Molina, titulado "Digizen" ... nos referencia una versión del creador de twitter sobre Carl Jung y el inconsciente colectivo...



El profesor Mario Núñez nos lo plantea así ...

"Jack Dorsey, co-fundador de Twitter, fue invitado a participar en una de las actividades realizadas por el Rubin Museum of Art como parte de la exhibición del Libro Rojo de Carl Jung. Allí Dorsey realizo libre asociación de ideas con varios de los mandalas creados por Jung. El Wall Street Journal publicó un interesante reportaje y video de la actividad. ¿Será twitter una herramienta que facilita la libre asociación de ideas y la conexión con el inconsciente colectivo?"
Hace mucho tiempo q leí , y subrayé con pasión el libro de Carl Jung había terminado parte de las obras completas de Freud en la colección de bolsillo de Alianza, ... y en una edición de planeta azul vieja... y fué un descubrimiento... hace mucho q no releo esos libros... con Freud, no creo q repita... pero Jung... lo volví a leer hace poco tiempo... para un trabajo q estaba realizando sobre la representación de la muerte en el cinematógrafo...

Cuando era joven, muy joven (14 años) asistí a una representación de un grupo de teatro joven...era cabaret puro... y oí al terminar la representación ya con la cervecita fuera el comentario de un espectador ... se refería a uno de los zapatos imposibles altísimos tacones que usaban los actores ... y dijo que aquello "representaba el inconsciente colectivo de la masa" ... yo flipe y con los que iba nos descojonamos de risa... claro que nos fuimos lejos de su presencia, para que no se lo tomara a mal ... y eso me ha recordado que Carl Jung decía:
"Es un error completamente imperdonable el aceptar las conclusiones de una psicología judía como generalmente válidas. Nadie soñaría con tomar psicología china o india como aplicable a nosotros. Con el comienzo de la diferenciación racial, se han desarrollado también diferencias esenciales en las psique colectiva. Por esta razón no podemos trasplantar el espíritu de una raza extranjera de un modo global a nuestra propia mentalidad sin lesionar ésta. "Collected Works Vol. 7, pag. 149."
El otro día un twittero del PSOE me preguntaba si lo asociaba a esa parte del PSOE de la que incluso muchos del partido reniegan... jaumedurgell ¿No quiero heridas por fuego amigo, de acuerdo o en desacuerdo? ... y yo le dije que no tengo nada contra las personas... los individuos en concreto... son las instituciones y sus grupos de poder y de presión los que nos asfixian ... pero que nos deberíamos rebelar cada uno en nuestra ciudad, en nuestra empresa, en nuestros ámbitos cotidianos, en los bares, en las plazas ...con sencillos gestos... por ejemplo el próximo individuo q cuente un chiste grosero machista lo callamos, la próxima persona q encontremos en la tasca del barrio q diga q todas las mujeres son iguales lo callamos, ... los inconscientes colectivos son fruto de las vivencias de los pueblos... por eso callar no es útil...

Ayer nos estuvimos riendo un rato viendo un video de Mark Gungor Historia de dos cerebros , en el que nos hace una comparativa de los cerebros de los hombres y de las mujeres... que en el fondo son dos maneras de pensar... asociando las cosas a emociones... o a ... óiganlo...


Pero eso q hace referencia a las posibilidades de la interculturalidad, transculturalidad, la diferencia... (Deleuze, dixit por ej...) se me ha cruzado en la cabeza con un artículo que transcribo íntegramente (perdone el periódico el público y Juan Carlos Monedero) ..Es necesario, yo diría que crucial, imprescindible que en este país abandonado de la mano de la historia reciente y sustentado en un barril lleno de mentiras ... le demos viralidad a las buenas palabras dichas... y que representan un inconsciente colectivo que está pero que no se actualiza... que se quiere virtualizar... y que hay que enseñar, explicar, mostrar a todas las nuevas generaciones de españoles...

Aquí tenéis el artículo de "El público" el 6 de Noviembre, en su página 7 titulado "La democracia prudente" por Juan Carlos Monedero.

"El fallecimiento, a los 91 años, del general Sabino Fernández-Campo, ha logrado que la prudencia, ejemplificada en su trato agradable, sea una vez más presentada como la virtud principal de la democracia. Prudencia entendida como amabilidad, pero también como información limitada, como desmovilización de la queja, prudencia para cambiar lo mínimo con el fin de que las cosas no muden en exceso.

A nadie beneficia el descrédito de los políticos, se repite. La tarea del juez Garzón procesando a políticos ladrones no sería sino uno más de sus atentados contra la prudencia. Como si detrás de los políticos actuales sólo cupiera el precipicio. Gürtel y Santa Coloma serían señales de una sociedad enferma, no de una clase política herida de posfranquismo. Deben tratarse, pues, con suma prudencia. La prudencia sólo sopla en una dirección. Una autoamnistía permanente brindada a sí mismos por aquellos que tienen prudentes puntos de vista sobre la inconveniencia de dar excesiva participación a pueblos interesados en otros menesteres.

Sabino Fernández-Campos era, nos recuerdan, pura prudencia. Cuando murió la secretaria de Dolores Ibárruri, Irene Falcón –combatiente por la República, perseguida, presa, torturada, exiliada– los medios callaron. Esa misma semana moría la madre del rey Juan Carlos. Toda la prensa alabó su esencial papel durante la Transición (habría logrado que el rey hablara con su padre, al que no le hacía mucha gracia perder su empleo en favor del hijo). Formas de construir la historia. Los que lucharon por la democracia se han estado marchando uno a uno en estricto silencio. Para despedirse a paso de vencedores, aún hoy, es necesario haber pertenecido al otro bando.

Una valoración se ha repetido del general que un día se levantó contra el Gobierno republicano: “Discreción, lealtad y prudencia”. Fue un militar que durante toda su vida –incluso en democracia– defendió la conveniencia del golpe que sumió a España en una guerra civil y desembocó en una dictadura militar durante cuatro décadas (a la que sirvió puntualmente en el Ministerio del Ejército). Sus grandes hitos democráticos consistieron en frenar información sobre la disonancia cognitiva entre la práctica y la teoría católica, apostólica, romana y matrimonial de la Casa del Rey; en tapar indiscreciones sexuales, sentimentales o económicas de ese entorno; en gestionar las lucrativas amistades del rey –Alberto Cortina, Alberto Alcocer, Javier de la Rosa, Manuel Prado y Colón de Carvajal, Mario Conde– y en construir las necesarias y prudentes distancias cuando esas mismas amistades se convertían en peligrosas.

Le debemos, dicen, la frase que detuvo el golpe del 23-F. Alfonso Armada, ex preceptor del rey y secretario general de la Casa del Rey, ni estaba ni se le esperaba la noche del 23-F en la Zarzuela. ¿Es que tenía sentido lo contrario? ¿Por qué quería reunirse con el rey? Y en definitiva ¿tiene tanto poder una frase? Ante las dudas, ¿no sería más saludable para la democracia española que Fernández-Campos hubiera contado todo lo que sabía? Prudencia.
Las democracias se construyen sobre palabras, no sobre silencios. Por eso la memoria es un oficio de palabras y, como el lenguaje, es colectiva. Los olvidos se alzan sobre el silencio de los cementerios y sobre la violencia de la exclusión. La democracia, incluso, es un grito. De ahí el Discurso fúnebre de Pericles, el de Bolívar en Angostura, Lincoln en Gettysburg, Azaña y su Piedad y perdón, Gandhi y su no violencia, la resonante voz anticolonialista de Guevara en la ONU o de Mandela ante sus jueces-carceleros. Quien hurta información a los pueblos quizá sea prudente, pero está por demostrar que sea demócrata.

La democracia española, desde la Transición, viene guardando silencio y obligando a impostar la voz para lograr un espacio público. Han hecho falta 30 años para entender que el medio de comunicación por excelencia de la Transición era, sobre todo, un negocio. Hemos guardado silencio respecto de los 150.000 patriotas asesinados por Franco y que están enterrados en campos y cunetas; guardado silencio sobre el éxito del 23-F, que disciplinó a la España indómita, sentó las bases para la mayor gloria de la monarquía y aseguró el buen comportamiento del PSOE; silencio sobre la falta de soberanía de nuestro país y silencio sobre los escasos mimbres democráticos del conjunto de los partidos heredados de 40 años de dictadura. La monarquía nacional católica española ha construido su hegemonía con silencios. Infante significa “el que no fona”. Los infantes siempre necesitan a un adulto. Quien no tiene voz, necesita tutela. Pueblos sin voz condenados al silencio y permanentemente vigilados. Un sentido común sostenido con silencios. Prudencia democrática.

Una carta enviada por un jubilado a un diario resumía toda esta sátira. Mientras daba su paseo diario escuchando la radio, oía al rector de la Universidad Nacional Autónoma de México dar las gracias por el Premio Príncipe de Asturias recibido. En su agradecimiento citó al exilio republicano, sin el cual la UNAM nunca hubiera tenido el mismo desarrollo: “Aquellos extraordinarios hombres y mujeres del exilio español que nos enriquecieron hace 70 años”. En ese momento, cuando el abuelo caminante esperaba el atronador aplauso de la gente que ocupaba todas las localidades del salón Covadonga del Hotel Reconquista de Oviedo, sólo sintió en sus oídos el estruendo de un estremecedor silencio. Nadie en aquella sala consideró conveniente regalar un simple aplauso a ese roto y reconstruido exilio antifranquista, republicano y demócrata.
Seguro que fue también una cuestión de prudencia.

Juan Carlos Monedero es profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid.

Sean prudentemente felices este fin de semana... y terminamos como empezamos... con palabras jungianas... ;-)

“Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos.”

“Yo no creo, yo sé.”

(leer más...)

Fuente: [digizen y el público]

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